miércoles, 2 de marzo de 2016

La Vipassana en mi

Hace un par de años descubrí una técnica de meditación budista que me enamoró, pese a lo difícil que me resultó iniciar el proceso de operar la mente, hacerme más consciente del aquí y el ahora y poder navegar en las profundidades del inconsciente.

Esta técnica conocida en los tiempos del Buda como la manera más útil para iluminarse, se ha convertido en mi vida en el proceso de auto-conocimiento diario que me permite desarrollar el sentido de la compasión, el amor fraterno y el perdón diario.

Verán, cuando quise encerrarme en un centro de Meditación de Vipassana en Colombia, y hacer el curso de 10 días; busqué a mis entrañables amigas antropólogas Claudia Gómez y Natalia Giraldo, ambas habían conocido la técnica gracias a su profesor de sociología, Fernando Cantor, quien a su vez conoció la Vipassana en Bogotá, años atrás, a través de los Maestros Daniel, Nubia; entre otros, bueno, realmente hoy no voy a profundizar en quienes son los maestros de Vipassana, es más, mientras menos datos técnicos sobre el curso, mejor se puede asimilar la Vipassana. Lo que sí es necesario mencionar, es que por ser la Vipassana tan racional lo lleva a uno a enfrentar las profundidades de la mente.

Asumir con determinación, compromiso, fuerza y vigor la invitación de hacer el curso de 10 diez de Vipassana, es una de las mejores decisiones de la vida, porque ésta ya no será la misma, ¡claro!, como va a ser la misma, si es que se emprende la propia cruzada, donde se tiene acceso a gran parte de las fichas del rompecabezas de la  propia vida para empezar a armarlo de manera amorosa, coherente y ordenada.

Con estas líneas lo que pretendo significar es que la Vipassana es una herramienta poderosa que te puede ayudar a ser realmente feliz, a soltar apegos y dolores, a comprender la ley de la impermanencia en tu vida y entorno, a ponerte en los zapatos del otro a través del trabajo disciplinado y serio de la respiración. La Vipassana alberga en sus principios, el respeto por la vida propia y la vida de los demás.

En lo personal, me sirvió para encontrar pedazos de mi vida que andaban fuera de ruta. Ahora soy más paciente y compasiva con los seres que aparecen en mi vida. Sí por alguna razón estás leyendo estás líneas, solo quiero que lleves tu atención a la respiración, siente en el aquí y el ahora la sensación de entrada y salida del aire por las fosas nasales, ¿verdad que es una sensación particular aquello de observar y participar de la respiración? Créelo, al respirar ocurre el milagro, porque te haces consciente del momento vital que vives, porque sencillamente te das cuenta de quien eres y lo mágico y divino que resulta vivir, aun cuando algunas experiencias de vida resulten difíciles.

Bien, este escrito es una especie de deuda saldada que tenía con mi maestra Nubia Blanco, a ella me le acerqué luego de terminar un curso de meditación y la entrevisté con el interés de publicar un artículo sobre la Vipassana y promover la técnica de meditación. Confieso que en ese momento, aún estaba anonadada con los resultados de la Vipassana en mi, luego, cada vez que veía los apuntes de aquel encuentro periodístico, me resultaba inapropiado desarrollar estas lineas que hoy ustedes siguen. Hasta que llegó el día de escribir y difundir a través de mis palabras escritas lo que ha sido la Vipassana para mi y lo que ha representado en mi vida.

Ahora se puede acceder a mucha información sobre la técnica de meditación Vipassana, hay un despliegue de datos sobre la técnica y se invita a hacerla parte de la vida diaria. Lo que hoy me estimula a pronunciarme sobre la llave de la iluminación, por así llamarlo, es que en estos tiempos de compleja paz, conflicto y realidad social, que se vive en Colombia y en otros lugares del mundo, solo nos resta volver al espíritu, retornar al ser y confiar en nuestros sentimientos, esos sentimientos libres de ego y envidia, confiar en nosotros mismos y trabajar coherentemente para hacernos cada vez más sensibles al amor compasivo y vivir en paz y armonía con la Madre Tierra... con todos los seres.

Que todos los seres sean felices, se liberen, se amen y puedan dar a conocer los beneficios de la Vipassana, con ese interés hago estás líneas luego de que pasaran seis años de haber realizado mi primer curso de meditación Vipassana, una experiencia única, personal e intransferible, es importante tomar la determinación y realizar el curso cuando sientas el llamado, porque ahí comprenderás lo que significa respirar y vivir el aquí y el ahora.

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